martes, 30 de diciembre de 2014

Echinopsis multiplex_CACTACEAE_2









Experiencia 1_Echinopsis multiplex se cultivó muy fácilmente en terraza soleada, si bien sufre si no tiene humedad y nutriente suficiente. Si el recipiente era muy grande el cultivo fué exitoso pero si el recipiente era de barro y se secaba con frecuencia las plantas detenían el crecimiento y poco a poco se iban arrugando y mostraban clorosis perdiendo el color verde habitual. Por norma general los ejemplares más edad y que demandaron menos cuidados se obtuvieron cultivándolos en zonas más sombrías y frescas, pudiendo mantenerse en estas circunstancias con aporte de agua de lluvias ocasionales en verano y lluvias abundantes en invierno. Si los nutrientes se agotan en el recipiente la planta suele mostrar clorosis y suele alterarse su crecimiento. En grandes recipientes y soleadas, las plantas resultaron bastante espinosas, con hijos bastante esféricos y no demasiado prolíficas y no mostraron un crecimiento tan rápido como se esperaba. La floración, al igual que los ejemplares cultivados en invernadero, se produjo durante todo el verano coincidiendo con olas de calor intenso. Todas las plantas coincideron en la floración y las flores abrieron al llegar la noche a medida que bajaba la temperatura. Por el día se mantenían abiertas si había niebla y hacía fresco pero no duraban más que unas horas si sufrían fuerte insolación. Las flores marchitas se desprenden de la planta con facilidad pero los pétalos suelen pegarse a los recipientes.
Experiencia 2_Echinopsis multiplex cultivada en invernadero se desarrrolló perfectamente. Se observó que las plantas produjeron más hijos y flores que las cultivadas en el exterior. En algunos casos prácticamente todas las areolas de espinas produjeron un hijo con lo que la planta fué cubierta totalmente por sus hijos dándole un aspecto diferente a los demás. Para conseguir ejemplares de grán tamaño hubo que afeitar periódicamente las plantas eliminándole los hijos todos, esto facilita el crecimiento vertical y evita que la bola se tumbe por un lado opuesto al lado donde se desarrolla un hijo ya que, al crecer este, hace inclinar la planta madre perdiendo esta la verticalidad. Si se desarrollan hijos en la base, pero alrededor de toda la planta, entonces no se inclinará pero la fuerza de crecimiento se pierde por el reparto de nutrientes con todos sus hijos y se forman colonias de esferas donde una de ellas corresponde a la planta madre original. Por más que se le eliminen los hijos no crece mucho más radialmente pero la planta crece verticalmente. No obstante, aún afeitándolos, no se obtuvieron ejemplares mayores de unos 20cm a 40 cm de altura. Los ejemplares cultivados en recipiente muy pequeño (alveolos) no se desarrollaron lo suficiente y con el tiempo degeneraban si los esquejes se mantenían mucho tiempo en estos recipientes pequeños.