domingo, 21 de diciembre de 2014

Echeveria agavoides variedad GILVA forma cristata_CRASSULACEAE








Echeveria agavoides forma cristata es una planta muy atractiva por la curiosa forma que adopta cuando es adulta. Cuando son jóvenes las rosetas que produce son aparentemente como las de la especie, salvo que con el tiempo el cogollo de crecimiento se va transformando en una cresta de hojas de menor tamaño y más estrechas en un número muy elevado. El tallo crece ancho y plano dando a la planta un aspecto cerebroide o sinuosa. Si observamos con más detalle un número elevado de ejemplares, vamos perecibiendo otras diferencias con la especie. Esta veriedad es más verdosa o ligeramente glauca en todos los ejemplares, mientras que en la especie el color no se mostró tan constante, surgiendo coloraciones verdosas, rojizas o amarillentas más o menos presentes y variables según las condiciones medioambientales y de cultivo. Las hojas de esta variedad son más cortas y anchas, formado una roseta más baja, con más elaboración y simetría. Cuando hace grupos numerosos es muy elegante. Sin embargo, esta variedad resultó más difícil de mantener ya que la forma adulta crestada resultó ser más delicada que la forma de juvenil de roseta. Muchas se fueron estropeando con el tiempo. La emisión de retoños en la base permtite replantarla y propagarla. También las hojas de la cresta generan nuevas plantas y es un recurso para obtener muchos ejemplares, con el inconveniente de que son muy pequeñas y el proceso se vuelve lento. Por lo demás, los cuidados que hubo que tener para cultivarla con éxito fueron los mismos que en la especie y no se tuvo que recurrir a cuidados especiales. La pérdida de planta por su menor longevidad, si no se la propaga de forma compensatoria, el grupo de ejemplares de la variedad va menguando mientras que el grupo de la especie se mantiene. Se recomienda leer la entrada dedicada a la especie Echeveria agavoides en este mismo blog.